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Recomendaciones obtenidas en la evaluación de 1992

Recomendaciones a tenor de lo que opinan los maestros.

A la luz de las conclusiones de la encuesta y del estudio cualitativo efectuado con los maestros, podemos formular las siguientes recomendaciones de cara a una posible optimización del programa:

Existe una cierta imprecisión en los datos referentes al número de profesores efectivamente participantes en el programa. Con los datos de la muestra podemos hipotetizar que existe un 4,43% de maestros incorrectamente censados, lo que supone un total de 96 maestros que dejarían el conjunto de maestros participantes en 2.060. No es ciertamente, una diferencia excesiva, pero permite acotar con mayor precisión el alcance real del programa.

Para próximas ediciones, podría ser de interés que los Ayuntamientos ofrecieran un información más ajustada, referente no al número de profesores que componen el Ciclo Medio, sino de aquellos que han manifestado su interés por trabajar el programa.

Es importante hacer un esfuerzo por personalizar la presentación del programa a los centros, contando con alguna figura que reúna a los maestros, les explique el programa (características, cambios, metodología, etc...), les presente algún material de apoyo, y les dé ocasión de decidir si participan o no en el programa.

En aquellos municipios en los que existe un técnico municipal (específicamente para la prevención de las drogodependencias, o no) vinculado al programa, es la vía más adecuada para asumir esta presentación.

En los municipios en los que no existe este agente, podría suplirse esta carencia a través de un equipo de personas que se encargara de presentar el programa, ofrecer apoyo a los maestros, y hacer un seguimiento del trabajo efectuado. Mejoraría, a sí, la comunicación con los maestros encargados de aplicar el programa lo que, indudablemente, redundaría en una mayor motivación por su parte.

 

Debería hacerse el máximo esfuerzo para presentar el material a los centros en septiembre, a fin de que los maestros pudieran tenerlo en cuenta en su programación.

Aunque aún no estuviera definitivamente elaborado, o no hubiera constancia de que vaya a tener el respaldo presupuestario preciso, sería práctico poner en marcha esta "fase de lanzamiento", orientada a motivar a los profesores, y permitirles encajar el programa en la dinámica escolar.

Adecuar los contenidos del álbum a las características diferenciales de los chavales de 3º, 4º y 5º, señalando aquellos temas que pueden ser más indicados para determinado curso, y aquellos que quizás no lo estén tanto.

Considerar el Ciclo Medio como un bloque homogéneo, puede resultar erróneo a la hora de abordar temas como el abuso de alcohol o la sexualidad, por poner dos ejemplos que los propios maestros han señalado (y que, en algunos casos, han llevado a bloquear incluso el reparto de los cromos, a consecuencia, fundamentalmente de las palabras MENSTRUACION Y EYACULACION), como poco adecuados para los chavales de 3º.

Algunos maestros han llegado a plantear  "off the reccord" la conveniencia de un álbum específico para cada curso, con un tratamiento interrelacionado de los temas de los tres álbumes. Sin llegar a tanto, sí que podría resultar útil un tratamiento diferencial de los temas.

Simplificar el dibujo de los cromos, haciéndolos más limpios, y más claro su contenido.

Hacer los textos más divertidos y más sencillos, utilizando un lenguaje más accesible.

Cuidar más la traducción al euskera, percibida por los profesores que lo trabajan en esta lengua, como excesivamente literal, y demasiado complicada para las edades de los chavales a los que va dirigido el programa.

La escasa utilización del Juego de Catetos obliga a reconsiderar su sentido dentro del programa. Debería reformularse para que su utilidad fuera mayor, o suprimirse  ya que, aún desconociendo su coste real, su nivel de utilización permite considerarlo como un coste prácticamente superfluo.

La Guía del Profesor debería centrarse menos en divulgar los contenidos del programa, y dar más información metodológica, con sugerencias concretas de trabajo en el aula.

Una Biblioteca descentralizada (quizás a través de los Equipos Municipales de Prevención o, al menos, contando con sus recursos como una especie de "Biblioteca Local") podría ser vivida por los maestros como un recurso más cercano, lo que, posiblemente, redundará en una mayor utilización.

El Concurso Escolar requiere, asimismo, un riguroso análisis coste‑beneficio que permita considerar hasta qué punto merece la pena su mantenimiento, dado el escaso nivel de participación. Podría ser de interés, no obstante, ensayar alguna nueva formulación antes de decidirse a suprimirlo:

Independientemente de la información que aparece en la Guía del Profesor, podría hacerse la convocatoria a través de algún medio paralelo que resaltara su importancia y permitiera llegar también a los maestros que no leen la Guía.

Podría ensayarse con premios como el especial concedido en esta tercera edición, y sustituir el viaje con el grupo‑aula‑ por algún otro tipo de actividad que resultara gratificante para el profesorado y no exigiera de él tanta responsabilidad.

Podría ser interesante darle alguna publicidad a los trabajos ganadores, o a los centros participantes, a fin de hacer más real la existencia del concurso.

También debería buscarse alguna fórmula para alentar la participación del profesorado en las concentraciones festivas. Quizás una convocatoria personal a cada maestro, explicándole a través de una carta el sentido de la fiesta, sería vivido como un elemento motivador.  Partiendo en todo caso, de que no parecen demasiado dispuestos a "sacrificar" una mañana de domingo para continuar con sus alumnos, aunque sea en un marco festivo.

Un número importante de maestros se manifiesta interesado en participar en algún módulo de formación en EpS por lo que, aún relativizando al máximo ese interés, quizás fuera interesante ofrecer esta posibilidad que, en caso de comprometer a un número suficiente de maestros podría redundar en un mayor compromiso con el programa y sus distintos elementos.

En cualquier caso, esta formación debería reunir algunas condiciones tales como:

No ser tanto específica para el programa OSASUNKUME, sino más genérica: formación en EpS.

Ser una formación eminentemente práctica, con el mínimo imprescindible de teoría.

Contar para su organización con las dinámicas locales, a fin de no duplicar recursos, ni solapar actividades.

Contar con el respaldo del Dpto. de Educación, a través del compromiso directo de los COPs.

Podría ser positivo que cada maestro recibiera personalmente el boletín PREBENTZIOA, vinculándolo más claramente al programa OSASUNKUME. En todo caso, sería de interés que al menos lo recibiera el Coordinador de Ciclo.

Debiera hacerse un mayor esfuerzo de coordinación: quizás un seguimiento más cercano que permitiera contactar con los maestros para presentar el programa (como ya hemos comentado), a medio curso para apoyar el trabajo, y al final para hacer una pequeña evaluación, contribuyera a dar la sensación de un mayor servicio a los maestros.

Podría ser interesante que alguno de los elementos del programa tuviera un soporte audiovisual, dado el evidente atractivo que esto puede suponer para los chavales.

El menor compromiso con el programa de los maestros de ikastola parece recomendar la necesidad de cuidar especialmente el contacto con ellos, para, sin desentenderse del resto de maestros, fomentar su nivel de participación general.

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