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Antonio
Escobar Ruiz. Presidente de UNAD
“Si
pretendemos que se diseñen cada vez mejores programas de
prevención debemos profundizar y mejorar la formación”
Con
una trayectoria superior a los quince años, UNAD integra un abanico
amplio de organizaciones no gubernamentales de las diecisiete
Comunidades Autónomas. Si la intervención específica de la mayor
parte de ellas se centra en la asistencia y la reinserción, su
compromiso preventivo es creciente. Sobre la entidad y sus actuaciones
conversamos con su Presidente.
¿Qué
es UNAD?
La
Unión Española de Asociaciones y Entidades de Atención al Drogodependiente,
que nació en 1985, es una federación de asociaciones de todo el
Estado español que trabajan en drogodependencias. En la actualidad
UNAD agrupa a 300 asociaciones sin ánimo de lucro, lo que la convierte
en la mayor Organización No Gubernamental española y europea dedicada
al tema de las drogodependencias. Podemos decir que UNAD es una
red de asociaciones y entidades.
¿Cuáles
son su misión y sus objetivos?
Los
principales objetivos de UNAD son los siguientes:
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Coordinar
esfuerzos e intercambiar información entre asociaciones,
organismos y entidades relacionadas con la drogadicción;
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Fomentar
la cooperación y potenciación de actividades a fin de lograr
una toma de conciencia de la problemática de la droga;
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Asesorar
a los miembros asociados, así como orientar y asistir a
las personas con elevado riesgo de consumir drogas, así
como a los ya afectados y a sus familias;
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Aunar
criterios y marcar los mismos a los responsables políticos;
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Elaborar
y acercar a sus asociados de las informaciones en relación
con la prevención, asistencia, rehabilitación e integración
social y laboral del drogodependiente;
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Promover
redes en Europa y América Latina de asociaciones que atiendan
a drogodependientes.
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¿Cuáles
son los cometidos básicos de las organizaciones que integran UNAD?
Las
asociaciones tienen como objetivo fundamental reducir el fenómeno
de las drogodependencias y sus problemas asociados. Las entidades
integradas en UNAD son completamente independientes, y siguen
manteniendo sus propias señas de identidad, aunque es evidente
que el hecho de compartir un foro común, una red, otorga cierta
unidad de objetivos. Las asociaciones se ocupan de todos los ámbitos
relacionados con las drogodependencias, desde la prevención hasta
la inserción sociolaboral, incluyendo todos los aspectos de la
asistencia y atención, y su actividad se realiza gracias al trabajo
común de profesionales, voluntarios y familias. Un aspecto común
a todas las asociaciones es su visión integral del problema de
las drogodependencias.
¿Qué
lugar ocupa la prevención entre las preocupaciones y ocupaciones
de UNAD?
Es
evidente que la prevención nos ocupa y nos preocupa. Entendemos
por prevención actuaciones que llevamos a cabo para anticipar
pautas de comportamiento que queremos modificar. El objetivo mínimo
de los programas de prevención debe ser retrasar la edad de inicio
en el consumo, y el objetivo último alcanzar un estilo de vida
saludable, entendiendo por vida saludable no sólo el aspecto físico,
sino el psíquico, sociocultural, ético, o de relación armoniosa
con la naturaleza. Una persona con una vida saludable será autónoma,
respetuosa, tolerante, solidaria, participativa y no consumista,
y en consecuencia difícilmente dependerá de una droga, aunque
consuma alguna.
¿Cuáles
deben ser las características básicas de los programas preventivos?
Los
programas de prevención no pueden basarse en actividades puntuales,
descoordinadas ni en mensajes moralistas, ni en actuaciones represivas.
Los programas de prevención deben ser integrales, ya que las personas,
en la etapa de maduración y crecimiento, reciben múltiples influencias
de la familia, la escuela, los amigos, el barrio o la televisión.
También deben ser continuados en el tiempo, ya que es difícil
modificar pautas de comportamiento por un anuncio visto en televisión,
una charla, una manifestación o la participación en una marcha
ciclista. También me gustaría señalar que los programas de prevención
deben ser evaluables para poder comprobar si se están cumpliendo
los objetivos previstos.
Dado
el interés que el proceso preventivo de UNAD ha despertado en
sus organizaciones, ¿cómo favorece su materialización en un compromiso
preventivo efectivo?
El
movimiento asociativo tiene experiencias muy interesantes en materia
de prevención, pero debemos reconocer que aun queda mucho por
hacer y por aprender. Si queremos que se diseñen cada vez mejores
programas de prevención debemos profundizar y actualizar de manera
permanente nuestros conocimientos en nuestras planificaciones
anuales de trabajo, es decir, debemos profundizar y mejorar la
formación de manera real. Aquellas personas o asociaciones que
crean que ya lo saben todo sobre las drogodependencias deben saber
que realizarán programas y actividades cada vez menos eficaces
y pobres. Por eso debemos esforzarnos, individual y colectivamente,
para lograr mayor eficacia en los programas de prevención. Con
todo esto quiero decir que nuestro compromiso de mejorar los programas
de prevención se materializan en la realización de planes de formación
para nuestras asociaciones y las personas que desarrollan su trabajo
en ellas.
  
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