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Deporte
contra las Drogas, lema del Día Internacional que
se celebra el 26 de Junio
Plan
de apoyo comunitario a la lucha contra el dopaje
El
26 de junio se celebra el Día internacional contra el uso indebido
y el tráfico de drogas, convocado cada año por Naciones Unidas.
El eslogan elegido para este año, “Deporte contra las drogas",
contribuye a poner sobre la mesa el potencial preventivo de la
práctica deportiva, y los riesgos específicos que, respecto al
abuso de drogas, se activan en este campo. Para atajar estos riesgos,
la Comisión Europea ha puesto en marcha un Plan de cuya síntesis
nos hacemos eco.
Introducción
El
fenómeno del dopaje en el deporte ha sobrepasado el marco exclusivo
de la ética deportiva para convertirse también en un problema
de salud pública. En efecto, la actividad física y deportiva debe
contribuir a mejorar la calidad de vida del ciudadano. Pero el
recurso a sustancias prohibidas o el abuso de medicamentos atenta
contra la salud del practicante y contradice la finalidad misma
del deporte.
Causas de la proliferación del dopaje
Una causa primordial es el exceso de comercialización que está
sufriendo el deporte. La reciente explosión de los derechos de
televisión, unida a los grandes contratos de patrocinio, ha llevado
a un incremento de la presión sobre el atleta y su entorno, favoreciendo
el recurso a las sustancias prohibidas. Esta comercialización,
y sus repercusiones económicas y financieras, han conducido a
una multiplicación de competiciones deportivas y a la disminución
del tiempo de recuperación, lo cual provoca también la reducción
de la vida deportiva del profesional. También deben mencionarse
los efectos nocivos de los contratos celebrados entre determinadas
asociaciones deportivas y sus patrocinadores, que conceden retribuciones
en función de los resultados o de las medallas obtenidas por los
deportistas en las grandes competiciones. El entorno del deportista
en su conjunto, desde el entrenador al médico, pasando por el
dirigente y el miembro de la familia, puede contribuir a la presión
que el deportista debe soportar.
Por último, una parte esencial de este conjunto de problemas afecta
a los deportistas más jóvenes. La posibilidad de ganar rápidamente
cantidades importantes, ligada a la necesidad de los operadores
económicos de “producir” continuamente deportistas muy mediatizados,
puede conducir a que las carreras deportivas comiencen a una edad
cada vez más temprana.
La lucha eficaz contra el dopaje no puede concebirse en un espacio
exclusivamente nacional: en un mundo de deporte que se internacionaliza,
debe procurarse que los diferentes Estados adopten enfoques similares
en este ámbito.
Primar la ética y proteger la salud del
deportista
Sobre la base de estos principios éticos, el Grupo Europeo de
Ética, GEE, ha propuesto diversas acciones, entre las que cabe
destacar:
Conclusión
Europa ha desempeñado siempre un papel motor en el deporte mundial.
Es en los países de la Unión Europea donde tienen lugar cada año
la mayoría de acontecimientos deportivos. Por ello, la Unión debe
asumir una responsabilidad particular en la lucha contra el dopaje,
que constituye una seria amenaza para el desarrollo del deporte
y para su credibilidad, ya que se trata de un fenómeno “que
pone en peligro la salud de los deportistas, falsea las competiciones,
perjudica la imagen del deporte sobre todo ante los jóvenes y
daña la dimensión ética del deporte”, como subraya el Parlamento
Europeo en su Resolución.
La acción comunitaria tiene la obligación de reforzar y hacer
más eficaces las acciones que llevan a cabo los poderes públicos
nacionales y las organizaciones deportivas. Esta actuación debe
aplicar instrumentos comunitarios a favor de dicha lucha. Con
el plan de apoyo propuesto, la Comisión responde a las invitaciones
del Consejo de Europa, el Parlamento Europeo y el Comité de las
Regiones.
www.europa.eu.int/comm/sport
  
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