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Máximo
Fraile. Concejal de Salud del Ayuntamiento de Logroño.
Necesitamos
herramientas de márketing que nos permitan llegar al 50%
de las familias”
El
Ayuntamiento de Logroño desarrolla desde hace años propuestas
preventivas novedosas en el campo de la prevención de las drogodependencias.
La notable acogida de la intervención dirigida a las familias
nos lleva a conversar con el Concejal responsable de las políticas
en la materia. Un ejemplo del pragmatismo y el sentido común con
el que deben coordinarse las actuaciones preventivas.
¿Qué
lugar ocupa la prevención de las drogodependencias entre las actuaciones
de promoción de la salud y el bienestar social que desarrolláis
desde el Ayuntamiento?
Dentro
de nuestras actuaciones en el campo de la promoción de la salud,
la prevención de las drogodependencias constituye un pilar básico,
y la razón nos viene dada tanto en las estrategias de la Organización
Mundial de la Salud como de la Unión Europea a la hora de impulsar
políticas de salud publica: para ambas instituciones, la salud
viene condicionada por los factores determinantes, entre los
que sobresalen los estilos de vida.
Estos estilos de vida se adquieren en la edad de la juventud,
y las drogas, legales e ilegales, son el mayor determinante de
la salud, en esa edad y para el resto de su vida. Pero dentro
de lo que es la política global de bienestar social la prevención
de drogodependencias tiene una presencia limitada. Pensemos que
al Área de Bienestar Social (ayuda domiciliaria, inmigración,
mujer, etc.) se destinan más de 700 millones anuales, mientras
que a Prevención de las Drogodependencias se destinan alrededor
de 15 millones de pesetas en cada ejercicio presupuestario.
¿Cuáles
son los elementos básicos que componen vuestro Plan Municipal
sobre Drogas?
Seguimos
el esquema teórico básico: escuela, familia y comunidad. Nuestro
reto es que en los tres ámbitos se apliquen a la vez y con intensidad
programas de prevención. Así, por ejemplo, desde este curso escolar
estamos aplicando un programa preventivo con el 75 % de los alumnos
de 1º de ESO. Por otra parte, vamos a superar el 11 % de padres
asistentes a Escuelas de Padres y Madres. Así mismo, queremos
que los jóvenes a los que se eduque en clase para practicar un
ocio saludable y los padres a quienes motivamos para que envíen
a sus hijos a practicar ese estilo de ocio, tengan un programa
comunitario de ocio saludable.
¿Qué
importancia tiene la prevención familiar en el conjunto de acciones
preventivas que desarrolláis?
Para
nosotros, la prevención familiar es el programa prioritario.
Tengo grabado un mensaje que dice: “la palabra (del profesor
en la escuela) llama, pero el ejemplo (de los padres y de la cuadrilla)
arrastra”. Por eso no vamos a descansar hasta encontrar la estrategia
de marketing o comunicación que nos permita llegar, al menos,
al 50 % de los padres y madres, con actividades lo más regladas
posible.
¿Podrías
describir someramente las características de vuestra línea de
prevención familiar?
Es
muy sencilla. Como no disponemos de la estructura ni la capacidad
técnica necesarias para crear o inventar un programa propio,
buscamos entre los programas impulsados por entidades de reconocido
prestigio en el ámbito nacional.
Una vez seleccionado por los técnicos, actualmente desarrollamos
un programa consistente en la dinamización de 6 ó 7 sesiones de
1,15 horas, durante 6 ó 7 semanas. Sesiones que tienen lugar en
el propio colegio para evitar a los padres el desplazamiento.
¿Las
familias suelen mostrarse remisas a sumarse a las propuestas
que se les dirigen? ¿Qué estrategias utilizáis para llegar a
ellas?
Hemos
buscado métodos para estimular la participación, pero no los hemos
encontrado. Por ello, hemos desarrollado una estrategia de marketing,
de venta de ese producto que son las Escuelas de padres y madres.
Por medio de sus hijos escolarizados, hacemos llegar a los padres
un vídeo de 5 minutos de duración en el que se les envían estos
mensajes: las drogas son un problema, ese problema está cerca,
en Logroño, y hay una solución en la que deben participar las
familias, que se llama Escuela de padres y madres, que se les
ofrece en su colegio totalmente gratis. Junto con el video, se
señala el día y la hora y la hoja de inscripción para la Escuela
que se ha pactado con la APA y el colegio. Para acabar de convencer,
se acompaña una encuesta que llamamos de evaluación del vídeo,
pero que incluye 4 preguntas sobre quién es el responsable de
la educación de los hijos y qué grado de formación tienen en prevención
de drogodependencias.
¿Cuáles
son los resultados de vuestra actuación en este campo, y cuáles
las líneas de futuro?
En
el curso 2000/01 fue fabuloso. Nos falló la infraestructura:
número de dinamizadores, etc. pero, aún y con todo, conseguimos
una asistencia del 11 % de las personas a la totalidad de las
sesiones, haciendo un total de 529 padres, en 35 escuelas. Este
curso 2001/02 nos estamos superando, pero ya estoy pensando en
cómo captar a los padres, que son los que menos acuden: lo haremos
con motivo de las actividades deportivas de sus hijos en las que
se concentran con regularidad, aún en las edades adolescentes.
Como cada 15 días juegan “en casa”, hemos de pensar en algún
material sencillo, corto y atractivo para que lo recojan, a la
vez que algún dinamizador les incita a participar.
  
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