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Una
política común para un fenómeno transnacional
OBJETIVOS
DE LA ESTRATEGIA DE LA UNIÓN EUROPEA ANTE LAS DROGAS (2000-2004)
A
pesar de las diferencias existentes, en la Unión Europea se está
haciendo un esfuerzo importante para acercar posturas en el campo
de la intervención ante las drogodependencias. Las instituciones
europeas señalan los criterios generales a los que deberán responder
las políticas públicas hasta el año 2004.
Objetivos
generales
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Garantizar
que el problema de las drogas se mantenga como prioridad de
la actuación interna y externa de la UE. |
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Garantizar
que se evalúen las actuaciones de lucha contra las drogas. |
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Continuar
la estrategia global, integrada y equilibrada de la UE, en
la que la reducción de la oferta y la demanda se consideran
elementos de refuerzo mutuo. |
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Conceder
mayor prioridad a la prevención del consumo y a la reducción
de la demanda, especialmente a la relacionada con la iniciación
al consumo, así como a la reducción de las consecuencias adversas
del consumo de drogas. |
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Reformar
la lucha contra la delincuencia organizada, el tráfico ilícito
de drogas y la delincuencia organizada relacionada con él. |
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Fomentar
la cooperación entre las instancias competentes, y la participación
de la sociedad civil. |
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Aprovechar
las nuevas posibilidades que ofrece el Tratado de Amsterdam,
en particular los artículos sobre la protección de la salud
y el control de las drogas, la cooperación policial y judicial. |
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Garantizar
la recogida, el análisis y la difusión de datos objetivos,
fiables y comparables sobre el fenómeno de las drogas en la
UE. |
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Integrar
de forma progresiva a los países candidatos e intensificar
la cooperación internacional con otros países y organizaciones
internacionales. |
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Promover
la cooperación internacional y la integración del control
de las drogas en la cooperación para el desarrollo de la UE. |
Los
objetivos principales para el período previsto son:
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Reducir
perceptiblemente la extensión del consumo ilícito de drogas,
así como la iniciación a su consumo, en particular entre los
jóvenes menores de 18 años. |
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Reducir
de forma substancial el daño a la salud producido por las
drogas (VIH, hepatitis B y C, tuberculosis, etc.), así como
el número de muertes relacionadas. |
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Aumentar
sustancialmente el número de drogodependientes tratados con
éxito. |
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Reducir
sustancialmente la disponibilidad de drogas ilícitas. |
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Reducir
sustancialmente el número de delitos relacionados con las
drogas. |
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Reducir
sustancialmente el blanqueo de dinero y el tráfico ilícito
de precursores. |
Reducción
de la demanda
Es
necesario elaborar y aplicar medidas, estrategias preventivas
y programas orientados a todos los grupos de edad, en particular
a los niños y los jóvenes. Los niños y los jóvenes necesitan disponer
de conocimientos y habilidades para tomar decisiones cabales.
Los esfuerzos dirigidos a los jóvenes y a otros grupos destinatarios
deberán incluir sus propias contribuciones, para poder contar
con el influjo y el apoyo de sus coetáneos.
Los
niños y los jóvenes requieren alternativas y actividades de ocupación
positiva del ocio. Los padres, educadores y otros adultos deben
ser conscientes del fuerte influjo que ejercen a través de su
comportamiento y actitudes. La detección precoz de un comportamiento
infantil y juvenil de riesgo y de los posibles problemas subyacentes,
además de las medidas adecuadas de apoyo a niños y jóvenes y a
sus familias antes de producirse ningún tipo de uso indebido
de drogas, constituye un método de prevención eficaz.
Deberá
informarse al público en general sobre los efectos de la exclusión
social, especialmente desde la óptica del problema de las drogas.
Deberán elaborarse campañas para los medios de comunicación tendentes
a apoyar las medidas prácticas a escala local.
La
prevención deberá enfocarse como un asunto de amplio alcance
que afecta a distintas administraciones y a todos los actores
de la sociedad, y habrá de fomentarse la cooperación y la concepción
de estrategias y proyectos comunes entre diversas autoridades,
así como la concepción de estrategias y actividades de reducción
de la demanda basadas en la investigación. La formación de profesionales
de los sectores social, sanitario, educativo, policial y judicial
y deportivo constituyen un requisito indispensable para una actuación
eficaz.
Deberán
mejorarse los resultados del tratamiento del consumo de drogas
múltiples –acompañado a menudo del consumo de alcohol y otras
sustancias– y del consumo de drogas ligado a problemas de salud
mental.
Deberán
seguir desarrollándose medidas de prevención del consumo de drogas
en las prisiones, y medidas alternativas al encarcelamiento,
así como servicios específicos para presos drogodependientes.
Se
fomentará el intercambio de información relativa a las medidas
tendentes a contrarrestar los efectos sanitarios y sociales adversos
del consumo de drogas.
Texto
completo: www.emcdda.org
  
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