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La
Organización Mundial de la Salud contra la publicidad de tabaco
“Deportes
libres de tabaco. Juega limpio”
Cada
31 de mayo, la Organización Mundial de la Salud, OMS, convoca
el Día Mundial sin Tabaco. La OMS creó esta jornada en 1987 para
llamar la atención sobre el impacto sanitario del tabaquismo.
En esta ocasión, el patrocinio deportivo realizado por la industria
tabaquera es el tema de reflexión propuesto. Extractamos el documento
hecho público por la OMS con este motivo.
Un
engaño global
¿Qué
estrategias hay que utilizar para vender un producto que mata
a la mitad de sus usuarios habituales? ¿A qué tentaciones es preciso
recurrir para hacer adictas a estas personas desde una edad temprana?
¿Cómo hacer pasar muerte por vida, enfermedad por salud y dependencia
por libertad y celebración de la vida? Basta con mirar alrededor,
o fijarse en la camiseta, las zapatillas, la bolsa o el chándal
de los atletas de moda para descubrirlo. Las propias compañías
tabaqueras poseen documentos que revelan la manera en la que promocionan
la muerte entre los adolescentes.
La
OMS afirma que el consumo del tabaco es una enfermedad de transmisión
(a través de la publicidad y el patrocinio). Quizás la forma más
perniciosa de este tipo de marketing se encuentra en los estadios
deportivos de todo el mundo. Las compañías tabaqueras invierten
cientos de millones de dólares anualmente en patrocinar eventos
deportivos en todo el mundo. Sólo en los Estados Unidos, las principales
compañías tabaqueras informaron de inversiones por valor de 113.6
millones de dólares en eventos deportivos durante el año 1999.
En los países donde la publicidad directa del tabaco está prohibida
por ley, el patrocinio deportivo constituye una manipulación de
las leyes nacionales. A pesar de la prohibición que pesa sobre
los anuncios televisivos de tabaco, las compañías tabaqueras logran
el equivalente a más de 150 millones de dólares en anuncios de
televisión en los Estados Unidos a través del patrocinio de eventos
de deportes de motor.
La
influencia de la publicidad
La
publicidad del tabaco contribuye a que los no fumadores comiencen
a fumar, y a que los fumadores no dejen el tabaco. La investigación
independiente sobre los efectos de la publicidad del tabaco y
del patrocinio sobre el consumo del tabaco muestra la existencia
de un vínculo claro.
La
industria tabaquera ha mantenido siempre que la única función
de la publicidad es persuadir a los fumadores para moverse entre
unas y otras marcas, sin que la publicidad afecte al consumo global.
Cive Turner, del Consejo Asesor sobre Tabaco, –un organismo fundado
por la industria tabaquera–, formula el argumento de la industria:
“Con toda certeza, la publicidad tabacalera no está interesada
en incitar a los no fumadores a empezar a fumar, o en animar a
los fumadores a aumentar su consumo. Salvo que seas fumador, la
publicidad del tabaco o el patrocinio no tendrá absolutamente
ninguna influencia”. (1986).
Pero,
de acuerdo con el ejecutivo publicitario Emerson Foote, antiguo
responsable de McCan-Erickson, que ha manejado millones de dólares
en cuentas de la industria tabaquera: “La industria del tabaco
ha mantenido astutamente que la publicidad no tiene nada que ver
con las ventas totales. Esto es un completo sinsentido, y la industria
lo sabe. Es cómica la pretensión de que la publicidad, que ha
servido para incrementar el consumo de prácticamente todo tipo
de productos, fracase milagrosamente con el tabaco”. (1981).
Diversos
estudios económicos han mostrado que la prohibición de la publicidad
del tabaco puede reducir la prevalencia del tabaquismo. Documentos
internos de la industria tabaquera muestran que tanto las industria
del tabaco como la de la publicidad han sido conscientes durante
años de que la publicidad de tabaco afecta al consumo global,
además de incidir sobre el reparto entre las marcas. La industria
tabaquera y las agencias publicitarias con las que trabaja están
interesadas en incrementar el número de fumadores, además de en
el reparto del mercado entre las distintas marcas.
El
peso de la evidencia
Existe
evidencia acerca de la influencia de la publicidad en animar a
los niños a empezar a fumar, y en reforzar la aceptabilidad social
del tabaco entre adultos y niños. Un informe de 1998 del Comité
Científico sobre Tabaco y Salud, del Reino Unido, concluyó que:
“La promoción del tabaco ayuda a reclutar jóvenes fumadores.
Una promoción que funciona ocultando el daño que el tabaco causa
y el riesgo de adición que provoca”.
También
el Banco Mundial dirigió una investigación en la que concluyó
que la publicidad de tabaco incrementa su consumo, y que las prohibiciones
parciales son ineficaces: “La prohibición de la publicidad
y de la promoción del tabaco es efectiva, pero sólo si es general,
afectando a todos los medios de comunicación y a todos los posibles
usos de los nombres y los logos de las marcas”. De acuerdo
con el Banco Mundial, una prohibición total de la publicidad del
tabaco en los países desarrollados provocaría una reducción de
alrededor del 7% en el consumo de tabaco.
Informe
completo: www.who.int/tobacco
  
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