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Una
Unidad Didáctica se pondrá al alcance del profesorado
de E.S.O.
DESARROLLAR
EN LOS ADOLESCENTES HABILIDADES PARA HACER FRENTE A LA INCITACIÓN
AL CONSUMO DE TABACO
El
tabaquismo no es resultado del azar sino consecuencia, en gran
medida, de las diversas presiones grupales y ambientales a las
que están sometidos los adolescentes y jóvenes.
Presiones ante las que, con frecuencia, se encuentran inermes,
sin las competencias adecuadas para desactivarlas. La aplicación
por parte del profesorado de una Unidad Didáctica diseñada
al efecto, pretende dotar a nuestros alumnos y alumnas de ESO,
entre los más fumadores de Europa, de tales competencias.
La adolescencia,
etapa de inicio
En nuestro país,
la edad media de inicio en el consumo de tabaco se aproxima a
los 13 años. Una edad demasiado precoz para disponer de
las habilidades que permiten afrontar con éxito las incitaciones
al consumo. La prevención persigue, por ello, varios objetivos:
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Mejorar
la información de los escolares sobre los riesgos derivados
a corto plazo del consumo de tabaco. |
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Fomentar
actitudes de desinterés hacia el consumo de tabaco. |
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Desarrollar
habilidades de resistencia a la presión grupal que
permitan al adolescente buscar su lugar en el grupo sin someterse
a sus dictados. |
Para desempeñar
este trabajo, EDEX ha desarrollado una Unidad didáctica
sobre tabaco para ESO, en la que los educadores encontrarán
los siguientes apoyos:
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Un dossier
informativo que pone a su alcance los conocimientos ac-tualesen
torno al tabaquismo y a su prevención. |
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Una guía
para dejar de fumar susceptible de motivar a los educadores
remisos a participar en el programa debido a su dependencia
del tabaco. |
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Una batería
de diez actividades a dinamizar por el profesorado en las
distintas disciplinas. |
El programa fue
evaluado experimentalmente en el marco de un proyecto desarrollado
en el País Vasco y en Bruselas con el apoyo de la Comisión
Europea, obteniendo resultados positivos.
Consolidación
juvenil del tabaquismo
Habida cuenta
de que el consumo de tabaco comienza entre nosotros a etapas tan
precoces, su consolidación en el estilo de vida del fumador,
hasta convertirse en una conducta diaria, es cuestión de
unos pocos años. Es un hecho que la inmensa mayoría
de quienes serán dependientes del tabaco a lo lago de sus
vidas se han iniciado antes de los 18 años en la conducta
de fumar. Eso lo saben muy bien las tabaqueras. De ahí
la necesidad de intervenir en estos primeros momentos.
Obviamente, la
prevención del tabaquismo no ha de iniciarse con la juventud.
Ni siquiera con la adolescencia. Antes bien, ha de empezar durante
la infancia, en la que el niño está ya sometido
a múltiples estímulos favorecedores del consumo.
Estos años, desde que se produce el primer consumo hasta
que la conducta de fumar se consolida, resultan decisivos para
revertir un hábito que, de otro modo, acabará convirtiéndose
en una dependencia que acompañará al fumador durante
varias décadas de su vida.
Por otra parte,
si en términos generales el acceso al tabaco por parte
de las mujeres se ha incrementado de manera notable, durante la
adolescencia se han equiparado los consumos. En las franjas de
edad más joven, las chicas superan a los chicos en el hábito
de fumar. Para lograr éxito en sus propuestas, la prevención
del inicio en el consumo de tabaco debe atender a este hecho diferencial.
Con intención
de incidir en este proceso, nos proponemos la distribución
masiva entre los jóvenes, en contextos educativos y culturales
diversos, de la publicación que lleva por título
Si fumas, te la juegas. En ella se presentan en clave joven contenidos
relacionados con los efectos inmediatos del tabaquismo, los manejos
de la industria tabaquera, pautas para dejar de fumar una vez
iniciada esta conducta, etc.
www.edex.es
  
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